POR QUE DEMONIOS NOS ARREPENTIMOS?
En un mundo nefasto, en el que las esperanzas de hallar felicidad se desvanecen poco a poco, he decidido cambiar mi rumbo, ya no quiero ser como el mismo de antes, quiero ser libre y buscar mi camino, el camino que me llevara al nirvana, lugar donde no existe dolor, donde los demonios y todo lo malo desaparece, un lugar donde solo haya placer y la suciedad de este mundo no sea ni siquiera un recuerdo sombrío de una triste realidad; hoy quiero irme y dejar atrás todo aquello que me ha perturbado y ha destruido la paz que en mi existía; hoy quiero que llueva, pero que esta vez no llueva sangre, que no haya negligencia, hoy solo quiero que llueva eso que hace que a pesar de todo lo malo, seamos felices; hoy no será un día más, hoy será el comienzo de una nueva vida, un lugar donde solo habrá paz, donde el metal llenara mi alma y dejara atrás todo lo malo que fui, me hará ser fuerte y no tener compasión con los que quieren destruir mi oscura paz, hoy quiero que el infierno y el paraíso se mezclen, el resultado será un lugar muy grato, un lugar donde las llamas abundaran, los ángeles me miraran y escucharan los acordes agudos de la muerte que viene por todos nosotros; de un agujero en llamas saldrán los dioses del bien y del mal, mostrando que no hay ninguna religión en la cual creer, que toda la vida estuvimos en una gran blasfemia, que lo único que importaba era hacer lo que quisieras y no hacer caso a las reglas de tu hipócrita nación; al final, los dioses te castigaran y harán que te quemes con cada uno de tus pecados, donde ya no habrá arrepentimiento, un lugar precioso, donde todos sufriremos y pagaremos por no haber disfrutado nuestra vida, como lo dije antes, cada uno se quemara por sus pecados, menos mal yo tengo demasiados, así que me quemare rápido y no sufriré tanto… no basta con ir a la iglesia a rezar, si siempre vas a hacer las cosas mal, para que amar si al final solo te va a doler; tal vez si no gastáramos nuestra vida en cosas tan absurdas, nuestro fin no sería tan amargo, no tendríamos que decir: por qué demonios no hice lo que quería hacer?. Amigos, tengo 20 años, no hago lo que quiero, pues tengo personas a las que no defraudar, pero les aseguro que si hoy me muero, nunca me arrepentiré de lo que aquí escribo y lo que en mi corta y desenfrenada vida he hecho. No dejéis que los demás opinen por voz, tú tienes el poder para ser feliz, un poder incalculable, pero si no lo aprovechas, pronto estarás diciendo: por qué demonios no hice lo que quería hacer?
Que quieres para tu vida, que cosas son las que más te convienen?, quizás, no solo es hacer las cosas bien, la solución puede estar en la maldad…
Durante mucho tiempo navegué en un mar de dudas acerca de lo que debía hacer y a la vez, que era lo que debía hacer con las cosas que no me gustaban, pero que eran y son lo que le ponen emoción a mi vida.
No hay que pensar en lo que más te conviene, dice una parte de mi, pero por otro lado esta esa parte que quiere que me convierta en un ser respetable. Algo raro pasa en mi cabeza, no me siento bien, ya no sé si está bien que me divierta y deje a un lado mi futuro; es raro, pero sé que debo hacer las cosas bien, de repente, una voz sale de las penumbras de mi cerebro, me dice que no sea estúpido, que quizás al anochecer de hoy, ya no esté vivo; entonces, me pregunto: debería disfrutar más mi vida?, desde ese entonces, trato de hacer lo que me gusta, ser yo mismo, sembrando por el camino de la vida, un poco de locura, dándome a conocer como el orate de la vida que soy, pero sin perder mis bases, bases que sostienen mi futuro. No se trata de ser bueno con los demás, hacerles pensar que vas a tener un buen futuro; en verdad se trata de encontrar el verdadero sentido de la vida, esa cosa que hace que no te importe nada, solo llenar tu cuerpo con lo que quieres y no pensar en lo que te pueda pasar luego; muchas veces nos dejamos oprimir por otras personas, las que buscan que tengas un buen futuro, pero dime, quieres un buen futuro, donde seguirás o sembraras una tradición, en la cual no tendrás el placer de haber cumplido todas tus metas, sin importar lo locas que están fueran? O tal vez quieres vivir como tú lo quieres, así sea sin dinero, pero con una riqueza emocional infinita, donde el arrepentimiento no existirá, acaso no crees que debemos dejar a un lado el puto dinero y dejar que todo eso chimba de la vida afluya, aparezca en nuestro horizonte. Se tu mismo, así sea algo malo, pero selo, te aseguro que al final, vas a reír recordando cuando hacías las cosas que te gustaban y no lo que creías que deberías haber sido.
Mientras la dulce sinfonía de un día agobiante termina, los estruendosos sonidos de la noche inician, los estruendos dicen a gritos y desesperadamente que no sigua mas, que pare toda la tormenta de dolor que hemos plantado en cada lugar al que llegamos; infinitos sueños de oscuridad, temibles pesadillas, se hacen realidad: destrucción, lujuria, genocidio y poder, son las palabras que al despertar siguen estando ahí, no es un sueño, es la agonizante realidad, una donde tu Dios ha muerto, y el mío sale a flote, no uno que planta mal, sino uno que muestra la dura realidad sin tapujos. Semilla de odio y destrucción, ha sido plantada en cada uno de vosotros, donde hoy, empieza a afluir, dándonos una pequeña muestra de lo que hemos estado regando desde hace mucho tiempo, nadie puede calcular lo que pase cuando la semilla llegue a su desarrollo máximo; pobres de nosotros, es mejor ni pensarlo.
lunes, 6 de julio de 2009
VAMPIROS MENTALES
De una forma u otra, todos hemos escuchado acerca de los chupa-sangre, pero hoy no quiero hablar precisamente de eso, hoy quiero hablar de chupa-vida, si, esos seres oscuros que viven en nuestras cabezas, los que no dejan que progresemos. Dicen que podéis ser lo que querrás, que solo tienes que usar programación neurolingüística, andar sin miedo y tener una perspectiva clara y concisa, pero muchas veces, los vampiros que están en nuestra cabeza, no dejan que podamos tener una percepción clara de la vida, esos vampiros no son más que nuestra inseguridad, miedos y todo eso que hace que dudemos de mostros mismos; quizás, cuando caemos en errores graves, pensemos que no hay solución, que es el fin. Siempre hay una solución para todas estas adversidades, siempre hay que estar seguro del triunfo, la derrota solo será usada para referirse a nuestros adversarios. No hay que dejar que los temores se apoderen de nosotros, hay que luchar por dejar atrás todo lo malo, lo único que importa es que estés bien y sentirse bien. Durante mucho tiempo, yo, al que llaman stifler, fui muy inseguro de lo que podría hacer, pero el tiempo y las personas indicadas, me enseñaron a vencer los vampiros que chupaban mi alma, mi vida; al vencer mis temores, decidí escribir acerca de ellos; pero saben, mis miedos eran los mismos de todo el mundo… temerle a ser feliz, si, lo digo porque fue así, se que todos pensaran que no le tienen miedo a ser feliz, pero en el fondo si es así, si miran bien se darán cuenta; cuando decimos no por andar pensando en lo que está bien y lo que está mal, desaprovechamos muchas oportunidades para ser felices, y al final de nuestras vidas, solo queda arrepentimiento y ganas de regresar el tiempo para cambiar lo que fuimos y lo que no fuimos por esos vampiros. …piénsalo bien, quieres que los vampiros arruinen tu vida? Se tu mismo y se feliz…
De una forma u otra, todos hemos escuchado acerca de los chupa-sangre, pero hoy no quiero hablar precisamente de eso, hoy quiero hablar de chupa-vida, si, esos seres oscuros que viven en nuestras cabezas, los que no dejan que progresemos. Dicen que podéis ser lo que querrás, que solo tienes que usar programación neurolingüística, andar sin miedo y tener una perspectiva clara y concisa, pero muchas veces, los vampiros que están en nuestra cabeza, no dejan que podamos tener una percepción clara de la vida, esos vampiros no son más que nuestra inseguridad, miedos y todo eso que hace que dudemos de mostros mismos; quizás, cuando caemos en errores graves, pensemos que no hay solución, que es el fin. Siempre hay una solución para todas estas adversidades, siempre hay que estar seguro del triunfo, la derrota solo será usada para referirse a nuestros adversarios. No hay que dejar que los temores se apoderen de nosotros, hay que luchar por dejar atrás todo lo malo, lo único que importa es que estés bien y sentirse bien. Durante mucho tiempo, yo, al que llaman stifler, fui muy inseguro de lo que podría hacer, pero el tiempo y las personas indicadas, me enseñaron a vencer los vampiros que chupaban mi alma, mi vida; al vencer mis temores, decidí escribir acerca de ellos; pero saben, mis miedos eran los mismos de todo el mundo… temerle a ser feliz, si, lo digo porque fue así, se que todos pensaran que no le tienen miedo a ser feliz, pero en el fondo si es así, si miran bien se darán cuenta; cuando decimos no por andar pensando en lo que está bien y lo que está mal, desaprovechamos muchas oportunidades para ser felices, y al final de nuestras vidas, solo queda arrepentimiento y ganas de regresar el tiempo para cambiar lo que fuimos y lo que no fuimos por esos vampiros. …piénsalo bien, quieres que los vampiros arruinen tu vida? Se tu mismo y se feliz…
La muerte en nosotros y otros animales.
Sin duda todos somos consientes de que algún día moriremos. Los demás animales, cuando se acercan a la muerte, saben que están a punto de morir; pero no es hasta que la muerte es segura que el animal siente próxima su hora de partida. Y aún entonces no sabe exactamente lo que implica morir. Se ha señalado muchas veces que los animales aceptan la muerte pasivamente, sin temor o resistencia alguna. Este es un concepto muy hermoso, pero que solo es verdadero en casos donde la muerte es inevitable. Cuando un animal está enfermo o gravemente herido, luchará por su vida hasta la última onza de fuerza que le quede. Es esta irrevocable voluntad de vivir la que, si el hombre no estuviese tan “altamente evolucionado”, le daría el espíritu combativo que necesita para seguir con vida. Es bastante conocido el hecho que mucha gente se muere porque se rinden y ya no les importa vivir. Esto es comprensible si la persona está enferma, sin ninguna posibilidad aparente de recuperarse. Pero muchas veces éste no el caso. El hombre se ha vuelto perezoso. Ha aprendido a tomar la salida más fácil. Incluso para muchas personas el suicidio es menos repugnante que cualquier cantidad de pecados. La culpa de todo esto la tiene la religión. En la mayoría de las religiones, la muerte es considerada como un gran despertar espiritual –para el cual uno se prepara durante toda la vida. Este concepto es muy atractivo para alguien que no haya tenido una vida satisfactoria; pero para quien haya experimentado todos los placeres que la vida tiene para ofrecer, hay un inmenso temor a la muerte. Así es como debería ser. Éste anhelo y deseo de vivir es el que permitirá a la persona vital seguir viviendo, después de la muerte inevitable de su envoltura corporal. La historia nos muestra que los hombres que han entregado sus vidas en pro de un ideal han sido deificados por su martirio. Los líderes políticos y religiosos han sido muy cuidadosos a la hora de trazar sus planes. Al ensalzar a los mártires ante sus semejantes como ejemplos brillantes, eliminan la reacción de sentido común de que la autodestrucción voluntaria va en contra toda lógica animal. Para el Satanista, el martirio y el heroísmo no-individualizado han de asociarse no con la integridad, sino con la estupidez. Obviamente, esto no se aplica a situaciones que impliquen la seguridad de un ser querido. Pero el dar la vida por algo tan impersonal como un asunto político religioso es ya masoquismo supremo. La vida es la gran indulgencia, la muerte la gran abstinencia. Para una persona que esté satisfecha con su vida terrena, la vida es como una fiesta, y a nadie le gusta irse de una buena fiesta. Por la misma razón, si una persona está pasando bien aquí en la tierra, no dejará esta vida tan fácil por la promesa de una vida futura de la que no sabe nada. Las creencias místicas orientales enseñan a los humanos a disciplinarse a sí mismos contra cualquier voluntad consciente de mejorar o sobresalir en la vida, para que puedan disolverse en una “Conciencia Cósmica Universal” –cualquier cosa con tal de evitar la saludable sensación de auto satisfacción u orgullo honesto que se siente por los logros terrenales! Es interesante anotar que las áreas donde prosperan este tipo de creencias son aquellas donde el éxito material es difícil de obtener. Por este motivo la creencia religiosa predominante debe ser una que elogie a sus seguidores por su rechazo de los bienes materiales y el que eviten utilizar cualquier clase de títulos que de alguna importancia a los logros materiales De esta manera la gente puede ser inducida pacíficamente a que acepte lo que tiene, no importa cuán poco sea. El Satanismo utiliza usan muchos títulos. Si no fuera por los nombres, muy pocos podríamos entender algo en la vida, y mucho menos darle algún significado a ésta –y el significado lleva al reconocimiento, que es algo que todo el mundo quiere, especialmente el místico oriental, que trata de probar a todo el mundo que puede meditar o soportar más dolor y privaciones que cualquier otro de sus semejantes. Las filosofías orientales predican la disolución del Yo del hombre antes de que pueda cometer algún pecado. Para el Satanista es imposible concebir un Yo que escoja voluntariamente negarse a sí mismo. En países donde esta creencia es utilizada como un paliativo para los que se empobrecen voluntariamente, es comprensible que una filosofía que enseña la negación del Yo sea utilizada para un propósito útil –por lo menos para los que tienen el poder, para quienes sería terrible si su pueblo fuera infeliz. Pero cualquiera que tiene toda oportunidad de lograr el éxito material, el escoger esta forma de religión sería algo que en realidad parecería tonto. El místico oriental cree firmemente en la reencarnación. Para una persona que virtualmente no tiene nada en esta vida, la posibilidad de que pudo haber sido un rey en una vida pasada o puede serlo en una futura es muy atractiva, es muy útil para llenar su necesidad de auto respeto. Si no hay nada de lo que puedan enorgullecerse en esta vida, pueden consolarse a sí mismos pensando: “bueno, ya habrá otras vidas”. Pero al creyente en la reencarnación nunca se le ha pasado por la cabeza que si su padre, abuelo, bisabuelo, etc. han desarrollado “buen karma”, por seguir las mismas creencias y la misma ética –entonces por qué está viviendo una vida de privaciones, en lugar de vivir como un maharajá? La creencia en la reencarnación ofrece un bello mundo de fantasía en el cual una persona puede hallar una manera apropiada para expresar su Yo, a la vez que dice haber disuelto su Yo. Esto está respaldado por los papeles que escogen para sí mismos en sus vidas pasadas o futuras. Los creyentes en la reencarnación no siempre escogen un personaje honorable. Si la persona es de naturaleza altamente conservadora o es alguien muy respetado, casi siempre escogerá un villano o gánster, satisfaciendo así su alter–ego. O bien, una mujer de status social puede elegir una prostituta o cortesana famosa, como imagen de sí misma en una vida anterior. Si la gente fuera capaz de separarse a sí misma del estigma que trae consigo la satisfacción del Yo, no tendrían necesidad de estos juegos para engañarse a sí mismos, como la reencarnación, como una manera de satisfacer su necesidad natural de darse gusto. El Satanista cree en la gratificación total de su Yo. De hecho, el Satanismo es la única religión que defiende la intensificación o gratificación del Yo. Solo si el Yo de una persona esta lo suficiente satisfecho puede permitirse ser amable y lisonjero con otros, sin privarse por ello de su autoestima. Generalmente pensamos que alguien jactancioso y fanfarrón es una persona con un ego muy grande; cuando en realidad, su actitud es consecuencia de una necesidad de satisfacer su ego empobrecido. Los religiosos han mantenido a raya a sus seguidores reprimiendo sus egos. Al hacer que sus seguidores se sientan inferiores, la superioridad de su dios queda más que asegurada. El Satanismo alienta a sus miembros a desarrollar un ego bien fuerte ya que este les da la autoestima necesaria para una existencia plena en esta vida. Si una persona ha vivido a plenitud y ha luchado por su existencia terrena hasta el fin, es su Yo el que se negará a morir, aun después de que la carne que le sirvió de alojamiento expire. Hay que admirar a los niños por su constante entusiasmo por la vida. Un ejemplo de esto es el niño pequeño que se niega a ir a la cama cuando algo bueno está pasando, y una vez que lo ponen a dormir, bajará por las escaleras a hurtadillas para atisbar a través de la cortina y dar un vistazo. Es esta vitalidad infantil la que permitirá al Satanista asomarse a través de la cortina de la oscuridad y la muerte y permanecer unido a la tierra. El autosacrificio no es fomentado por la religión Satánica. Por lo tanto, a menos que la muerte llegue como una indulgencia debido a circunstancias extremas que hacen del acabar con la vida una liberación bienvenida de una existencia terrena insoportable, el suicidio es desaprobado por la religión Satánica. Los mártires religiosos han tomado sus propias vidas, no porque la vida fuese insoportable para ellos, sino para utilizar su supremo sacrificio como una herramienta para promover una creencia religiosa. Debemos suponer entonces, que el suicidio, si se comete en pro de la iglesia, es permitido y hasta fomentado – aunque las escrituras lo llamen pecado – porque los mártires religiosos del pasado siempre han sido deificados. Resulta bastante curioso que la única vez que el suicidio es considerado pecaminoso por otras religiones es cuando llega como indulgencia. La muerte nos llegara a todos, tarde o temprano… siempre hay que vivir como si fuese el ultimo día en el que vivimos; no dejes que los fantasmas de la opresión de la sociedad, se devoren todo lo que quieres ser. Se libre y no mires atrás, siempre es el momento ideal para ser feliz, siempre es el momento ideal para morir…
Sin duda todos somos consientes de que algún día moriremos. Los demás animales, cuando se acercan a la muerte, saben que están a punto de morir; pero no es hasta que la muerte es segura que el animal siente próxima su hora de partida. Y aún entonces no sabe exactamente lo que implica morir. Se ha señalado muchas veces que los animales aceptan la muerte pasivamente, sin temor o resistencia alguna. Este es un concepto muy hermoso, pero que solo es verdadero en casos donde la muerte es inevitable. Cuando un animal está enfermo o gravemente herido, luchará por su vida hasta la última onza de fuerza que le quede. Es esta irrevocable voluntad de vivir la que, si el hombre no estuviese tan “altamente evolucionado”, le daría el espíritu combativo que necesita para seguir con vida. Es bastante conocido el hecho que mucha gente se muere porque se rinden y ya no les importa vivir. Esto es comprensible si la persona está enferma, sin ninguna posibilidad aparente de recuperarse. Pero muchas veces éste no el caso. El hombre se ha vuelto perezoso. Ha aprendido a tomar la salida más fácil. Incluso para muchas personas el suicidio es menos repugnante que cualquier cantidad de pecados. La culpa de todo esto la tiene la religión. En la mayoría de las religiones, la muerte es considerada como un gran despertar espiritual –para el cual uno se prepara durante toda la vida. Este concepto es muy atractivo para alguien que no haya tenido una vida satisfactoria; pero para quien haya experimentado todos los placeres que la vida tiene para ofrecer, hay un inmenso temor a la muerte. Así es como debería ser. Éste anhelo y deseo de vivir es el que permitirá a la persona vital seguir viviendo, después de la muerte inevitable de su envoltura corporal. La historia nos muestra que los hombres que han entregado sus vidas en pro de un ideal han sido deificados por su martirio. Los líderes políticos y religiosos han sido muy cuidadosos a la hora de trazar sus planes. Al ensalzar a los mártires ante sus semejantes como ejemplos brillantes, eliminan la reacción de sentido común de que la autodestrucción voluntaria va en contra toda lógica animal. Para el Satanista, el martirio y el heroísmo no-individualizado han de asociarse no con la integridad, sino con la estupidez. Obviamente, esto no se aplica a situaciones que impliquen la seguridad de un ser querido. Pero el dar la vida por algo tan impersonal como un asunto político religioso es ya masoquismo supremo. La vida es la gran indulgencia, la muerte la gran abstinencia. Para una persona que esté satisfecha con su vida terrena, la vida es como una fiesta, y a nadie le gusta irse de una buena fiesta. Por la misma razón, si una persona está pasando bien aquí en la tierra, no dejará esta vida tan fácil por la promesa de una vida futura de la que no sabe nada. Las creencias místicas orientales enseñan a los humanos a disciplinarse a sí mismos contra cualquier voluntad consciente de mejorar o sobresalir en la vida, para que puedan disolverse en una “Conciencia Cósmica Universal” –cualquier cosa con tal de evitar la saludable sensación de auto satisfacción u orgullo honesto que se siente por los logros terrenales! Es interesante anotar que las áreas donde prosperan este tipo de creencias son aquellas donde el éxito material es difícil de obtener. Por este motivo la creencia religiosa predominante debe ser una que elogie a sus seguidores por su rechazo de los bienes materiales y el que eviten utilizar cualquier clase de títulos que de alguna importancia a los logros materiales De esta manera la gente puede ser inducida pacíficamente a que acepte lo que tiene, no importa cuán poco sea. El Satanismo utiliza usan muchos títulos. Si no fuera por los nombres, muy pocos podríamos entender algo en la vida, y mucho menos darle algún significado a ésta –y el significado lleva al reconocimiento, que es algo que todo el mundo quiere, especialmente el místico oriental, que trata de probar a todo el mundo que puede meditar o soportar más dolor y privaciones que cualquier otro de sus semejantes. Las filosofías orientales predican la disolución del Yo del hombre antes de que pueda cometer algún pecado. Para el Satanista es imposible concebir un Yo que escoja voluntariamente negarse a sí mismo. En países donde esta creencia es utilizada como un paliativo para los que se empobrecen voluntariamente, es comprensible que una filosofía que enseña la negación del Yo sea utilizada para un propósito útil –por lo menos para los que tienen el poder, para quienes sería terrible si su pueblo fuera infeliz. Pero cualquiera que tiene toda oportunidad de lograr el éxito material, el escoger esta forma de religión sería algo que en realidad parecería tonto. El místico oriental cree firmemente en la reencarnación. Para una persona que virtualmente no tiene nada en esta vida, la posibilidad de que pudo haber sido un rey en una vida pasada o puede serlo en una futura es muy atractiva, es muy útil para llenar su necesidad de auto respeto. Si no hay nada de lo que puedan enorgullecerse en esta vida, pueden consolarse a sí mismos pensando: “bueno, ya habrá otras vidas”. Pero al creyente en la reencarnación nunca se le ha pasado por la cabeza que si su padre, abuelo, bisabuelo, etc. han desarrollado “buen karma”, por seguir las mismas creencias y la misma ética –entonces por qué está viviendo una vida de privaciones, en lugar de vivir como un maharajá? La creencia en la reencarnación ofrece un bello mundo de fantasía en el cual una persona puede hallar una manera apropiada para expresar su Yo, a la vez que dice haber disuelto su Yo. Esto está respaldado por los papeles que escogen para sí mismos en sus vidas pasadas o futuras. Los creyentes en la reencarnación no siempre escogen un personaje honorable. Si la persona es de naturaleza altamente conservadora o es alguien muy respetado, casi siempre escogerá un villano o gánster, satisfaciendo así su alter–ego. O bien, una mujer de status social puede elegir una prostituta o cortesana famosa, como imagen de sí misma en una vida anterior. Si la gente fuera capaz de separarse a sí misma del estigma que trae consigo la satisfacción del Yo, no tendrían necesidad de estos juegos para engañarse a sí mismos, como la reencarnación, como una manera de satisfacer su necesidad natural de darse gusto. El Satanista cree en la gratificación total de su Yo. De hecho, el Satanismo es la única religión que defiende la intensificación o gratificación del Yo. Solo si el Yo de una persona esta lo suficiente satisfecho puede permitirse ser amable y lisonjero con otros, sin privarse por ello de su autoestima. Generalmente pensamos que alguien jactancioso y fanfarrón es una persona con un ego muy grande; cuando en realidad, su actitud es consecuencia de una necesidad de satisfacer su ego empobrecido. Los religiosos han mantenido a raya a sus seguidores reprimiendo sus egos. Al hacer que sus seguidores se sientan inferiores, la superioridad de su dios queda más que asegurada. El Satanismo alienta a sus miembros a desarrollar un ego bien fuerte ya que este les da la autoestima necesaria para una existencia plena en esta vida. Si una persona ha vivido a plenitud y ha luchado por su existencia terrena hasta el fin, es su Yo el que se negará a morir, aun después de que la carne que le sirvió de alojamiento expire. Hay que admirar a los niños por su constante entusiasmo por la vida. Un ejemplo de esto es el niño pequeño que se niega a ir a la cama cuando algo bueno está pasando, y una vez que lo ponen a dormir, bajará por las escaleras a hurtadillas para atisbar a través de la cortina y dar un vistazo. Es esta vitalidad infantil la que permitirá al Satanista asomarse a través de la cortina de la oscuridad y la muerte y permanecer unido a la tierra. El autosacrificio no es fomentado por la religión Satánica. Por lo tanto, a menos que la muerte llegue como una indulgencia debido a circunstancias extremas que hacen del acabar con la vida una liberación bienvenida de una existencia terrena insoportable, el suicidio es desaprobado por la religión Satánica. Los mártires religiosos han tomado sus propias vidas, no porque la vida fuese insoportable para ellos, sino para utilizar su supremo sacrificio como una herramienta para promover una creencia religiosa. Debemos suponer entonces, que el suicidio, si se comete en pro de la iglesia, es permitido y hasta fomentado – aunque las escrituras lo llamen pecado – porque los mártires religiosos del pasado siempre han sido deificados. Resulta bastante curioso que la única vez que el suicidio es considerado pecaminoso por otras religiones es cuando llega como indulgencia. La muerte nos llegara a todos, tarde o temprano… siempre hay que vivir como si fuese el ultimo día en el que vivimos; no dejes que los fantasmas de la opresión de la sociedad, se devoren todo lo que quieres ser. Se libre y no mires atrás, siempre es el momento ideal para ser feliz, siempre es el momento ideal para morir…
DIOS?
Los que me conocen, saben que soy un poco contradictorio y extraño, pero al fin, saben que solo vivo en la realidad que nadie quiere ver, pero que todos conocemos: Es un concepto erróneo el que el Satanista no crea en Dios. El concepto de “Dios”, tal como es interpretado por el hombre, ha sido tan variado a través de todas las épocas, el Satanista simplemente acepta la definición que mejor le parezca. El hombre siempre ha creado sus dioses, en vez de sus dioses haberlo creado. Dios, para algunos, es benévolo; para otros, terrible. Para el Satanista, “Dios” –por cualquier nombre que se le llame, o bien por ningún nombre en absoluto –es visto como el factor de equilibrio en la Naturaleza, y no le preocupa el sufrimiento. Esta poderosa fuerza la cual permea y equilibra, es demasiado impersonal para preocuparse por la felicidad o la miseria de las criaturas de carne y hueso sobre esta bola de polvo cósmico sobre la cual vivimos. Cualquiera que piense en Satán como “malo” debería pensar por un momento en todos los hombres, mujeres, niños y animales que han muerto porque tal era la “Voluntad de Dios”. Con toda seguridad, una persona que lamente la pérdida de un ser querido preferiría tenerla otra vez junto a sí que en las manos de Dios! En cambio, son consolados melosamente por el clérigo de turno que dice “Fue la voluntad de Dios, hija mía”; o “Ahora descansa en las manos de Dios, hijo mío”. Tales frases han sido una manera conveniente que los religiosos han utilizado para justificar o excusar la in-misericordia de Dios. Pero si Dios está al mando y es tan benévolo como se supone que es, ¿por qué permite que estas cosas pasen? Durante mucho tiempo los religiosos se han abalanzado sobre sus biblias y libros de la ley para probar o refutar, justificar, condenar o interpretar. El Satanista se da cuenta que el hombre, y la acción y reacción del Universo, son responsables de todo lo que ocurre, y no se engaña creyendo que a alguien le importa. Ya no nos quedaremos sentados y aceptaremos el “destino” sin hacer algo al respecto, sólo porque así lo dice en el Capítulo tal y tal, Salmo tal y tal y eso es todo! El Satanista sabe que rezando no ayudará mucho, de hecho, disminuye las posibilidades de éxito, ya que lo que suelen hacer quienes son muy devotos es sentarse satisfactoriamente y rezar por una situación que, si hicieran algo, la resolverían mucho más rápido! El Satanista rehúye términos como “esperanza” y “oración” ya que son indicio de aprehensión (temor). Si esperamos y rezamos para que suceda algo, no actuaremos en una forma positiva para hacer que así suceda algo! El Satanista, dándose cuenta que cualquier cosa que consiga es gracias a sus propios actos, toma control de la situación en lugar de rezarle a Dios para que ello suceda. El pensamiento positivo y la acción positiva añaden los resultados. Así como el Satanista no le reza a Dios para ayuda, tampoco le reza para que lo perdone por sus propios errores. En otras religiones, cuando uno hace mal va y le reza a Dios, o se confiesa a un intermediario y le pide porque ore a Dios para que le perdone por sus pecados. El Satanista sabe que si la oración es de ningún provecho, el confesarse ante otro ser humano, como él mismo, es menos provechoso y por demás, degradante. Cuando un Satanista comete un error, se da cuenta que es natural el cometer errores –y si se siente mal por lo que ha hecho, aprenderá de ello y se cuidará de no hacer lo mismo de nuevo. Si no se siente mal por lo que ha hecho, y sabe que hará lo mismo una y otra vez, no tiene por que ir a confesarse, ni mucho menos a rezar. Pero esto es exactamente lo que sucede. La gente confiesa sus pecados para que puedan limpiar sus conciencias –y tener la libertad de seguir pecando una y otra vez, casi siempre cometiendo el mismo pecado. Hay tantas definiciones de Dios, en el sentido acostumbrado de la palabra, como tipos de personas. Las imágenes van desde la creencia en un dios que es más bien una idea algo vaga, una especie de “mente cósmica universal”, hasta una deidad antropomórfica con una larga barba blanca y sandalias que sigue con atención todas las acciones de cada individuo. Algunas religiones van hasta el punto de etiquetar a alguien que pertenece a una secta religiosa que no sea la de ellos, tildándolo de hereje, aunque las doctrinas generales e impresiones que se tienen de la divinidad sean bastante parecidas. Por ejemplo, los católicos creen que los protestantes están condenados al Infierno simplemente porque no pertenecen a la Iglesia Católica. De igual forma, muchos grupos que se han separado de la fe Cristiana, como las iglesias evangélica o las revivalistas, creen que los Católicos son paganos que adoran imágenes. (Cristo es representado en una imagen que sea fisiológicamente más parecida al individuo que lo esté adorando, y sin embargo los cristianos critican a los 'paganos' por adorar imágenes labradas.) Y a los judíos siempre se les ha identificado con el Diablo. Si bien en todas estas religiones el dios es básicamente el mismo, cada una se refiere al camino elegido por las otras como reprochable, y para colmo de males, cada una de estas religiones REZA por las demás. Tienen desprecio por sus hermanos en la fe solo porque sus religiones tienen distintas etiquetas, y tienen que liberar esa animosidad de alguna manera. Qué mejor forma de hacerlo, en vez de “orar”! Qué manera tan ridículamente cortés de decir “púdrete”, tal es el apenas disimulado recurso conocido como "orar por tu enemigo"! Rezar por el propio enemigo no es más que rabia disfrazada y reprimida, y decididamente de una calidad bastante rastrera e inferior! Ha habido mucha diferencia en cuanto a la manera apropiada de adorar a Dios, ¿cuántas interpretaciones de Dios pueden haber –y quién tiene la razón? Todos los devotos a las “religiones-de-luz-blanca” se ocupan de complacer a su Dios para que, al morir, puedan tener abiertas para sí las “Puertas Perladas”. Sin embargo, si un hombre no ha vivido su vida según los reglamentos de su fe, puede a último minuto, llamar un clérigo a su lecho de muerte para la absolución final. El sacerdote, pastor o ministro irá corriendo entonces, tanto para que haga “las paces con Dios”, como para asegurarse de que el pasaporte para el Reino Celestial esté en toda regla. (Los Yezidis, una secta árabe de adoradores del Diablo, tienen un punto de vista muy distinto. Creen que Dios es todopoderoso, pero que también lo perdona todo, y que su misericordia es infinita, y por ende, creen que es al Diablo al que deben complacer, ya que es el que rige sus vidas mientras estén aquí en la Tierra. Creen tan firmemente que Dios perdonará todos sus pecados una vez que se les den los últimos ritos, que no sienten necesidad alguna de preocuparse con la opinión que de ellos tenga Dios mientras viven). Con todas las contradicciones en las escrituras cristianas, hoy en día mucha gente no acepta racionalmente el Cristianismo de la manera en que ha sido practicado en el pasado. Un gran número de personas está comenzando a dudar de la existencia de Dios, en el sentido establecido de la palabra. Algunos hasta han comenzado a llamarse “Cristianos Ateos”. En verdad, la Biblia Cristiana es un montón de contradicciones; pero qué podría ser más contradictorio que el término “Cristiano Ateo”? Si líderes prominentes de la fe Cristiana están rechazando las interpretaciones anteriores de Dios, ¿cómo puede esperarse que sus seguidores se adhieran a tradiciones religiosas del pasado? Con todos los debates acerca de si Dios ha muerto o no, si no lo está, mejor que vaya a CUIDADOS INTENSIVOS! ja ja ja. Perdón si incomodo a alguien con este texto, pero no es más que la verdad, cruel pero cierta, no reces a un Dios falso, solo vive y haz lo que más te convenga, recuerda, el infierno y el paraíso son ahora, tú decides en cual vivir…
Los que me conocen, saben que soy un poco contradictorio y extraño, pero al fin, saben que solo vivo en la realidad que nadie quiere ver, pero que todos conocemos: Es un concepto erróneo el que el Satanista no crea en Dios. El concepto de “Dios”, tal como es interpretado por el hombre, ha sido tan variado a través de todas las épocas, el Satanista simplemente acepta la definición que mejor le parezca. El hombre siempre ha creado sus dioses, en vez de sus dioses haberlo creado. Dios, para algunos, es benévolo; para otros, terrible. Para el Satanista, “Dios” –por cualquier nombre que se le llame, o bien por ningún nombre en absoluto –es visto como el factor de equilibrio en la Naturaleza, y no le preocupa el sufrimiento. Esta poderosa fuerza la cual permea y equilibra, es demasiado impersonal para preocuparse por la felicidad o la miseria de las criaturas de carne y hueso sobre esta bola de polvo cósmico sobre la cual vivimos. Cualquiera que piense en Satán como “malo” debería pensar por un momento en todos los hombres, mujeres, niños y animales que han muerto porque tal era la “Voluntad de Dios”. Con toda seguridad, una persona que lamente la pérdida de un ser querido preferiría tenerla otra vez junto a sí que en las manos de Dios! En cambio, son consolados melosamente por el clérigo de turno que dice “Fue la voluntad de Dios, hija mía”; o “Ahora descansa en las manos de Dios, hijo mío”. Tales frases han sido una manera conveniente que los religiosos han utilizado para justificar o excusar la in-misericordia de Dios. Pero si Dios está al mando y es tan benévolo como se supone que es, ¿por qué permite que estas cosas pasen? Durante mucho tiempo los religiosos se han abalanzado sobre sus biblias y libros de la ley para probar o refutar, justificar, condenar o interpretar. El Satanista se da cuenta que el hombre, y la acción y reacción del Universo, son responsables de todo lo que ocurre, y no se engaña creyendo que a alguien le importa. Ya no nos quedaremos sentados y aceptaremos el “destino” sin hacer algo al respecto, sólo porque así lo dice en el Capítulo tal y tal, Salmo tal y tal y eso es todo! El Satanista sabe que rezando no ayudará mucho, de hecho, disminuye las posibilidades de éxito, ya que lo que suelen hacer quienes son muy devotos es sentarse satisfactoriamente y rezar por una situación que, si hicieran algo, la resolverían mucho más rápido! El Satanista rehúye términos como “esperanza” y “oración” ya que son indicio de aprehensión (temor). Si esperamos y rezamos para que suceda algo, no actuaremos en una forma positiva para hacer que así suceda algo! El Satanista, dándose cuenta que cualquier cosa que consiga es gracias a sus propios actos, toma control de la situación en lugar de rezarle a Dios para que ello suceda. El pensamiento positivo y la acción positiva añaden los resultados. Así como el Satanista no le reza a Dios para ayuda, tampoco le reza para que lo perdone por sus propios errores. En otras religiones, cuando uno hace mal va y le reza a Dios, o se confiesa a un intermediario y le pide porque ore a Dios para que le perdone por sus pecados. El Satanista sabe que si la oración es de ningún provecho, el confesarse ante otro ser humano, como él mismo, es menos provechoso y por demás, degradante. Cuando un Satanista comete un error, se da cuenta que es natural el cometer errores –y si se siente mal por lo que ha hecho, aprenderá de ello y se cuidará de no hacer lo mismo de nuevo. Si no se siente mal por lo que ha hecho, y sabe que hará lo mismo una y otra vez, no tiene por que ir a confesarse, ni mucho menos a rezar. Pero esto es exactamente lo que sucede. La gente confiesa sus pecados para que puedan limpiar sus conciencias –y tener la libertad de seguir pecando una y otra vez, casi siempre cometiendo el mismo pecado. Hay tantas definiciones de Dios, en el sentido acostumbrado de la palabra, como tipos de personas. Las imágenes van desde la creencia en un dios que es más bien una idea algo vaga, una especie de “mente cósmica universal”, hasta una deidad antropomórfica con una larga barba blanca y sandalias que sigue con atención todas las acciones de cada individuo. Algunas religiones van hasta el punto de etiquetar a alguien que pertenece a una secta religiosa que no sea la de ellos, tildándolo de hereje, aunque las doctrinas generales e impresiones que se tienen de la divinidad sean bastante parecidas. Por ejemplo, los católicos creen que los protestantes están condenados al Infierno simplemente porque no pertenecen a la Iglesia Católica. De igual forma, muchos grupos que se han separado de la fe Cristiana, como las iglesias evangélica o las revivalistas, creen que los Católicos son paganos que adoran imágenes. (Cristo es representado en una imagen que sea fisiológicamente más parecida al individuo que lo esté adorando, y sin embargo los cristianos critican a los 'paganos' por adorar imágenes labradas.) Y a los judíos siempre se les ha identificado con el Diablo. Si bien en todas estas religiones el dios es básicamente el mismo, cada una se refiere al camino elegido por las otras como reprochable, y para colmo de males, cada una de estas religiones REZA por las demás. Tienen desprecio por sus hermanos en la fe solo porque sus religiones tienen distintas etiquetas, y tienen que liberar esa animosidad de alguna manera. Qué mejor forma de hacerlo, en vez de “orar”! Qué manera tan ridículamente cortés de decir “púdrete”, tal es el apenas disimulado recurso conocido como "orar por tu enemigo"! Rezar por el propio enemigo no es más que rabia disfrazada y reprimida, y decididamente de una calidad bastante rastrera e inferior! Ha habido mucha diferencia en cuanto a la manera apropiada de adorar a Dios, ¿cuántas interpretaciones de Dios pueden haber –y quién tiene la razón? Todos los devotos a las “religiones-de-luz-blanca” se ocupan de complacer a su Dios para que, al morir, puedan tener abiertas para sí las “Puertas Perladas”. Sin embargo, si un hombre no ha vivido su vida según los reglamentos de su fe, puede a último minuto, llamar un clérigo a su lecho de muerte para la absolución final. El sacerdote, pastor o ministro irá corriendo entonces, tanto para que haga “las paces con Dios”, como para asegurarse de que el pasaporte para el Reino Celestial esté en toda regla. (Los Yezidis, una secta árabe de adoradores del Diablo, tienen un punto de vista muy distinto. Creen que Dios es todopoderoso, pero que también lo perdona todo, y que su misericordia es infinita, y por ende, creen que es al Diablo al que deben complacer, ya que es el que rige sus vidas mientras estén aquí en la Tierra. Creen tan firmemente que Dios perdonará todos sus pecados una vez que se les den los últimos ritos, que no sienten necesidad alguna de preocuparse con la opinión que de ellos tenga Dios mientras viven). Con todas las contradicciones en las escrituras cristianas, hoy en día mucha gente no acepta racionalmente el Cristianismo de la manera en que ha sido practicado en el pasado. Un gran número de personas está comenzando a dudar de la existencia de Dios, en el sentido establecido de la palabra. Algunos hasta han comenzado a llamarse “Cristianos Ateos”. En verdad, la Biblia Cristiana es un montón de contradicciones; pero qué podría ser más contradictorio que el término “Cristiano Ateo”? Si líderes prominentes de la fe Cristiana están rechazando las interpretaciones anteriores de Dios, ¿cómo puede esperarse que sus seguidores se adhieran a tradiciones religiosas del pasado? Con todos los debates acerca de si Dios ha muerto o no, si no lo está, mejor que vaya a CUIDADOS INTENSIVOS! ja ja ja. Perdón si incomodo a alguien con este texto, pero no es más que la verdad, cruel pero cierta, no reces a un Dios falso, solo vive y haz lo que más te convenga, recuerda, el infierno y el paraíso son ahora, tú decides en cual vivir…
Dicen que la música que escuchamos tiene mensajes ocultos y trae consigo muerte; para decir verdad, algunas veces, nuestra música es usada con ese fin, pero no todas las veces. En fin, lo que nuestra música lo que busca es mostrar la verdad que nos rodea desde el sonido de agudas guitarras y voces que sin tapujo que nos muestran lo que somos y lo que nos espera.
Las personas piensan que nosotros los metaleros somos algo malignos y que estamos en la legión del mal, pero se equivocan, nosotros solo creemos en lo que podamos hacer, no en falsos dioses que lo único que hacen es mortificar nuestras vidas, no pretendemos ser malos, solo queremos ver la verdad y no la gran blasfemia en la que vivimos hoy.
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